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Fecha: 1 de Marzo de 2008

Lugar: La Riviera (Madrid)

De nuevo Symphony X por España, esta vez como cabezas de cartel. Tras su aparición como teloneros de Dream Theater, encabezaban ahora una gira con dos teloneros de lujo. Los ya veteranos Dreamscape, y los noruegos Circus Maximus, todo un descubrimiento para nosotros.

El lugar escogido para el concierto fue La Riviera. A priori, y para los que estuvimos en la gira de "The Odissey", podría parecer demasiado grande, pero a tenor de lo visto, fue el lugar adecuado, ya que sin estar la sala a reventar, hubo una gran entrada.

La apertura de puertas estaba programada a las 19h. Nosotros entramos a eso de las 19'20, y Dreamscape ya había comenzado. El ambiente fue bastante frío, y ni la actitud del grupo ni la música que practica, invitaba al calentamiento del personal. Dremscape es una buena banda, pero ha sufrido innumerables cambios de formación, y creo que eso les hace estar poco compenetrados entre ellos. Practican un metal progresivo, pero bastante calmado, con pocos ritmos power, con lo que no invitaban tampoco a mover demasiado la melena. El sonido de la banda, sin ser malo, tampoco llegó a ser demasiado bueno. Desde mi punto de vista, la guitarra estaba demasiado baja, y los teclados no llegaban a rellenar los fondos de los temas. Entre los temas que reconocí de la banda, estaban "Clockwork", el primer tema de su disco "End of Silence", y dos temas del disco que les dio a conocer, "Very". Tocaron "Thorn in my Mind" y cerraron con "When the Shadows are Gone". Otro punto negativo desde mi punto de vista, es que el timbre del nuevo cantante, no se parece en absoluto al de Hubi Meisel, con lo que las canciones toman un "rollo" distinto. En resumen, una media hora de concierto, que al menos nos permitió quitarnos el gusanillo de ver a esta banda en directo. A ver si consiguen consolidar la formación.

Tras un breve descanso, saltaban a escena Circus Maximus. Mi querido amigo y gran guitarrista, David Maroto, que actualmente vive en Barcelona, me avisó que estos tíos eran buenísimos, así que nuestra expectación era grande. Metal progresivo y noruegos, me hacía pensar en Pagan's Mind, una de mis bandas favoritas de la actualidad. Debo decir, que el concierto estuvo muy, pero que muy bien. No puedo deciros qué canciones tocaron, pero el grupo, tanto en actitud, como en calidad musical, consiguieron que la gente realmente entrase en el concierto. Todos los músicos estuvieron a muy buen nivel. El guitarrista, muy bueno y con muy buen sonido. El cantante, si bien las pintas no invitaban a nada bueno, fue uno de los baluartes del directo. Buena presencia, animando en todo momento, y una buena ejecución de las partes vocales. Otro punto a favor de la banda, es que se trabajaron bastante los coros de las canciones, sobre todo el batería, con lo que conseguían que los estribillos sonasen mucho mejor.

Pese a solo tener dos discos en el mercado, Circus Maximus, llevan como banda desde el año 2000, y salvo el teclista, el resto de miembros son los originales, con lo que la impresión que nos llevamos fue justo al revés que con Dreamscape. Una banda totalmente acoplada en directo. Resumiendo esta segunda descarga, fue un concierto de los que se alegra uno de ver, y una banda que a partir de ahora hay que escuchar.

Y por fin llega el plato fuerte de la jornada. Para esa hora, sobre las 21'15 más o menos, la sala estaba en plena ebullición. La intro del último disco, "Paradise Lost", hacía crecer la expectación, y como era de esperar, la banda salta a escena comenzando el concierto con "Set the World on Fire". El sonido no era del todo limpio, pero al menos, al contrario de la gira anterior, la guitarra de Michael Romeo se escuchaba perfectamente. La colocación de la banda en el escenario, era la habitual, con Michael Romeo en la parte izquierda del escenario mirando desde el público, y Mike Lepond al otro lado. Y esta vez, teclista y batería estaban alineados en la parte de atrás, con Jason Rullo acompañando a Romeo y Michael Pinella a Lepond.

Tras finalizar el primer tema, comienza a sonar "Domination", siguiente tema del último disco. El sonido va mejorando poco a poco, y Russell Allen, vuelve a dejar claro, que a parte de ser uno de los mejores cantantes de la actualidad, es un gran frontman. No para de moverse por el escenario, animando al público, y animando al resto de la banda también. Desde aquí me admiración para él.

Teníamos curiosidad por ver el repertorio de Symphony X, y saber si sería muy diferente al de la gira de "The Odyssey", y por cierto que así fue.

La primera sorpresa fue "The Damnation Game". Primer tema del disco homónimo. Se notó que parte del público no reconoció el tema, y el ambientillo bajó un pelín. Creo que continuaron con "The Serpent's Kiss", un tema que a mí personalmente no me entusiasma, pero que el público coreó con fuerza.

A continuación, "Paradise Lost". Tema en el rollo épico que tanto le gusta a Symphony X, y en el que Russell Allen estuvo invitando a cantar al público. De nuevo el ambiente iba en aumento, y dio paso al que para mí fue uno de los momentos mágicos de la noche, y fue ni más ni menos que la interpretación de "Through the Looking Glass", del "Twilight in Olympus". 13 minutazos de tema, que en algunas partes te pone la carne de gallina.

Ya se me mezcla el orden de los temas que siguieron, pero tocaron, "Smoke and Mirrors", otro de los grandes momentos del directo, "Sea of Lies", con el público totalmente volcado, "Inferno", la única incursión en "The Odissey", y otro tema del último disco, "Revelation". Sorprendente que del "V" no se tocaran absolutamente nada, ni si quiera la famosa "Evolution", cosa que por otra parte nos congratuló, pues pese a ser un buen tema, desde luego no es de los mejores del grupo.

Esta primera parte finalizó tras una hora y veinte minutos, más o menos. En el descanso previo al bis, que fue quizá un poco largo, el público estuvimos pidiendo a gritos que se tocaran el "The Odissey" como bis, pero no tenía buena pinta, entre otras cosas por la hora que era. Cuando saltaron al escenario de nuevo, el público volvió a demandar el tema, pero Russell Allen, dijo que lo sentían mucho, pero que esta vez no podría ser, así que sin más dilación, comenzaron a sonar el ritmo apoteósico del "Eve of Seduction", uno de mis temas favoritos del último disco. El final se acercaba, y remataron la noche con "Of Sins and Shadows", al igual que hicieron en la gira con Dream Theater.

Total, una hora y tres cuartos de concierto, con un repertorio variado y poco previsible. Sin duda sorprende la poca aportación del "V" y del "The Odyssey", pero creo que para los fans de toda la vida, fue un buen repertorio.

Una gran velada de metal de alto nivel, con grandes músicos y un ambientazo en los conciertos. La pega, como siempre, el precio de las bebidas en la sala. Solo os puedo hablar del precio de los "minis" de cerveza, 9'50 euros....

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