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Sencillamente apoteósico, creo que es la palabra que mejor puede definir el zambombazo que pudimos ver el 2 de Abril en el palacio de los deportes.
A eso de las 19:00 y gracias a una desgracia ajena y a mi compañero de curro Don Tomás, conseguí una entrada para ver a estos monstruos del rock, acto seguido, nos dirigimos a la zona de O'Donnell para esperar tranquilamente la descarga de los australianos tomando unas birrillas.
Más tarde, a las 21:00 o 21:30 y tras una pequeña y estresante odisea en el pabellón (con todos los porteros mandándonos a otra puerta que no era la que ellos controlaban) y mientras los AC/DC desgranaban sus primeros temas, conseguimos entrar al fin situándonos en las escaleras del pabellón mientras tocaban "Hell ain't a bad place to be" (gracias a "Crom" sólo nos perdimos "Rock'n'roll train") y podemos observar que en el escenario han montado una gigantesca
locomotora aparte de dos megapantallas para no perder detalle de lo que ocurre en el escenario.
Rápidamente enfilan el tempranero primer gran himno de la noche (con permiso del "Hell ain't..."), "Back in black", desde el primer tema se ve claramente las ganas que le echan tanto ellos desde el escenario como el público coreándolos (público variopintísimo por otra parte, con muchísima gente de traje al venir directamente del tajo), mención especial merece Angus, que parece que tiene el baile de San Vito y no para de moverse y de hacer el baile del pato ni cuando Brian presenta los temas, Malcolm también se ve que lo vive y lo disfruta y Cliff y Phill a la sombra, haciendo perfectamente su trabajo.
Poco después, Brian anuncia que van a tocar un tema del nuevo disco, a lo que se pueden escuchar voces de "no, del nuevo, no" y atacan "Big Jack" (o eso creo, no tengo muy pulido "Black ice"), esta actitud fue una constante durante toda la noche, ya que después de 8 años desde su última venida a España la gente estaba ávida de clásicos.
A "Big Jack" le siguieron varias canciones míticas "Dirty deeds done dirty cheap" (para mi gusto de las mejores de la noche junto con "For those about to rock"), "Shotdown in flames" y "Thunderstruck" treméndamente coreada por el público.
De nuevo rescatan un tema de su último disco, en este caso "Black ice", para dar paso a uno de los momentos más emblemáticos del concierto, "The Jack" con el también emblemático striptease y calvo de Angus que en esta ocasión en vez de bandera llevaba unos calzones con el logo del grupo, durante esta canción la gente dice que apareció un pibón enseñando el culo en la pantalla pero yo estaba tan ensimismado con lo que pasaba en el escenario que no me dí cuenta.
De repente empieza a descender una campana gigante y se nos ponen los pelos como escarpias porque sabemos lo que se avecina, Brian se cuelga de la cuerda que hace las veces de badajo (si bien es cierto que los años no pasan en balde y parece que a Brian le va costando mantenerse colgado) y empiezan a sonar los acordes de "Hell's bells", acto seguido y sin darnos tiempo a respirar atacan "Shoot to thrill".
Continuan con "War machine", "You shook me all night long" y la fantástica "T.N.T." antes de que aparezca una gran muñeca hinchable montada sobre la locomotora, es la hora de "Whole lotta Rosie" con la que van a iniciar la última parte del espectáculo.
Suenan los acordes de "Let there be rock" con la ya 1000 veces vista actuación de Angus (que no por ello la hace menos emocionante), el menor de los Young no para, hace la típica de tocar dando vueltas sobre la espalda en el suelo, y sólo descansa para subirse a una pasarela en medio del escenario dónde nos deleita con un interminable solo que termina con una gran ovación y un merecido descanso para el público.
Todavía no hemos digerido que llevamos ya más de 1h 40m de concierto y atacan "Highway to hell" en donde el público lo da todo (las escaleras del Palacio parecían que se iban a derrumbar de los botes que daba la gente), y de pronto aparecen unos cañones en el fondo del escenario y sabemos que llega el final del bolo, "For those about to rock" que con sus cañonazos nos hacen saltar las lágrimas.
Recapitulando, casi dos horas de puro show (aunque daba la impresión de haber durado 10 minutos), con la banda en un buen estado de forma y disfrutando a tope y eso que gran parte del concierto lo hemos visto un sinfín de veces en videos como "No bull" o "Stiff upper lip live", hasta ahora tenía en lo más alto del podium de las actuaciones en directo a Iron Maiden y Dream Theater, sin embargo, creo que AC/DC los ha relegado a un segundo plano, sin lugar a dudas es una de las bandas que es imprescindible verla al menos una vez en la vida, es sorprendente como se lo dejan todo en el escenario a pesar de su ya avanzada edad.
Del repertorio, casi nada que decir, me hubiese gustado que hubiesen rescatado "Sin city" y alguna de "Ballbreaker", pero a fin y a cuentas nos dieron lo que los que los veíamos por primera vez queríamos, una sucesión de himnos clásicos.
Para terminar, dos notas negativas ajenas a la banda, el ya recursivo tema de lo abusivo del precio del mini de cerveza (10 euros para la ocasión) y el/los notas que después de pagar los diez euracos de marras tiran los minis por encima de las cabezas de los demás, voto por que hagan un examen psicológico antes de dar las entradas de los conciertos a ver si evitamos que se cuele tanto energúmeno.
Y ya para terminar esta crónica nos viene al pelo aquella frase de Barón Rojo, "Larga vida al rock & roll".
SALUDOS