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Fecha: del 19 de Junio de 2009 al 21 de Junio de 2009

Lugar: Clisson (Francia)

Esto intenta ser la crónica del Hellfest 2009. Os voy a contar cómo es el festival, y os hablaré de los grupos a los que fuimos a ver.

Tras un viaje de más de 1000 kilómetros desde Madrid, llegamos el Jueves a Clisson, población en la que se celebraba el Hellfest. Tras dar alguna vuelta por el pueblo, llegamos al recinto del festival, donde aparcamos el coche, un tanto lejos de la entrada. El primer punto positivo a favor de la organización, es que tenían en la entrada disponibles los típicos carros de la compra de los centros comerciales del pueblo, de manera que podías coger un carro para traer los bultos desde el coche hasta la entrada.

La zona de acampada consistía en el típico sembrado, con un firme no muy irregular, y bastante cerca de la zona de conciertos, algo muy de agradecer en cualquier festival, ya que permitía hacer pequeñas escapadas a las tiendas sin tener que andar en exceso. Las instalaciones de la zona de acampada consistían en las típicas cabinas de baños, como siempre algo escasas en número, un "waterpoint" con duchas y grifos y con un precio de 6 euros, y una carpa en la que se hicieron conciertos la primera noche. En el recinto de la carpa, también había un par de bares, y un puesto de comida. El segundo punto positivo fue encontrarnos que unos de nuestros vecinos resultaron ser unos chicos de Valencia muy majetes. Un fuerte abrazo desde aquí (Ana, Vera, Paco y .... lo siento tío, no me acuerdo de tu nombre!)

Pasamos esa primera noche en compañía de otros vecinos franceses, también muy majos, y hacia el final de la noche nos acercamos a la carpa de los conciertos, en la que se empezaba a ver el efecto del alcohol en el personal.

El tiempo y las suaves temperaturas acompañaron en todo momento del festival, teniendo incluso que coger la sudadera por las noches, lo que hacía que se pudiera dormir más o menos agusto hasta las 9 de la mañana.

Viernes 19
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Tras la visita de rigor al centro comercial para hacer unas compras de emergencia y desayunar un café nos acercamos a ver los primeros conciertos. Comentaros que la zona de conciertos estaba compuesta por dos escenarios principales, y dos carpas algo más pequeñas en las que también se hacían conciertos. La más grande de las dos estaba situada sobre hierba, lo hacía que fuera también, una zona de descanso para algunos momentos del día.

Frente a los escenarios principales, había tres barras en las que se servía cervezas y refrescos, las taquillas para canjear dinero por fichas, y detrás de ellas una potente zona de merchandising. En la zona de la carpa más pequeña, estaban los puestos de comida, y en la de la carpa grande, estaba el puesto de firma de los grupos, y unos cuantos "chiringuitos" que servían cerveza de alta graduación y vinos del país. Esta zona estaba muy currada, y tenía una hoguera en medio que encendían por la noche y junto con la decoración de los chiringos hacía una bonita combinación de luces.

Como primer aperitivo, llegamos a ver los últimos temas de Melechesh. Poco que comentar. También nos acercamos a ver un rato a Girlschool, grupo femenino que practican un heavy metal tradicional sin aportar demasiadas novedades. Tras un descanso en la carpa grande, vimos el concierto de Taake. Un grupo de black, que resultó ser bastante aburrido. La música fue una especie de popurrí de black, thrash y algunas partes más hardcore, y que no nos gustó demasiado. Visita a las tiendas a comer un poquito, un café y nos fuimos a la carpa pequeña a ver a Soilent Green, banda que practica una especie de Grind con partes más lentas, y que sonaron bastante decentes. Decir que la carpa era tan pequeña, que si no llegabas pronto a los conciertos, tenías que escucharlos desde fuera y con el cambio de luz, era casi imposible ver a las bandas. De aquí directos a ver a Misery Index, que dieron un buen concierto con su Death Grind que hicieron las delicias del respetable. Muy buena actitud por parte de la banda, y la gente muy entregada pese a ser aún las 5 de la tarde. Tras Misery Index, llegó el turno de Samael, que hicieron un buen concierto, tirando de los temas antiguos, que son los más blackies, y dejando poco espacio a los temas nuevos que son más experimentales.

De nuevo descansito en las tiendas, y no puedo deciros mucho más sobre los conciertos hasta que llegó la hora de Heaven & Hell. Teníamos muchas ganas de ver a los "nuevos" Black Sabbath, y la verdad que estuvieron a un muy buen nivel, sobre todo el gran Dio, que pese a los años sigue teniendo la voz en muy buena forma, y también Geezer Butler, que dio todo un recital al bajo, y que estuvo muy animado durante toda la actuación. Los temas como es lógico estuvieron centrados en la etapa de Dio. Resaltar el "Children of the Sea", la recuperada "I" del Dehumanizer y por supuesto "Heaven & Hell" con la que cerraron un concierto muy brillante. Se echó de menos que no tocasen el "Neon Knights", pero eso es otra historia...

Nuestro último momento del Viernes fue para God Seed, que son ni más ni menos que la escisión de Gorgoroth, con Gaahl y King ov Hell. En un escenario decorado con dos crucifixiones, dieron un concierto un tanto irregular. Comenzaron algo fríos y la voz de Gaahl, en ocasiones sonaba más al gran Brian Johnson de AC/DC que a un cantante de Black. Por suerte el concierto fue mejorando poco a poco y al final pasó del aprobado.

Final del día, y aunque nos hubiese gustado echar un ojo a Motley Crüe, las fuerzas ya nos habían abandonado con lo que nos fuimos a las tiendas.

Sábado 20
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Al levantarnos nos fuimos a dar una vueltecita por Clisson. La población es muy agradable y tranquila, con su río y un castillito. Echamos un largo desayuno tranquilo en una terracita y de ahí de nuevo a la batalla.

Nos dio tiempo a ver la mitad del concierto de unos Vader muy solventes en el escenario, y es que los 25 años de la banda se notan en los directos. Una vueltecita por el merchandising, y nos fuimos a ver a Skinless en la carpa de hierba. Era la primera vez que escuchaba al grupo y no recuerdo mucho de la música. Death Metal sin concesiones, me parece. Hacia el final del concierto, permitieron que el público subiese al escenario. Tras comer algo, nuestra siguiente visita nos llevó de nuevo a la carpa a ver a Aura Noir. De nuevo, una banda que no había escuchado y que nos gustó mucho. Un Black-Death bastante currado, y la actitud del trío en todo momento fue muy buena. Un gran concierto y un buen descubrimiento. Si la banda sigue evolucionando un poco su música, creo que pueden convertirse en un pedazo de grupo. Cuando terminaron, nos pasamos a ver a Cradle of Filth. La verdad es que no esperábamos mucho del concierto, pero fuimos por los viejos tiempos! El concierto fue bastante deprimente. La actitud de la banda fue buena, pero el sonido era espantoso, y Dani Filth está muy lejos de sus mejores días como vocalista. Las voces afiladas sonaban fatal, y se le escapaban algunos gallos memorables... El repertorio estuvo basado en los últimos discos del grupo, y tan sólo hicieron un guiño al material antiguo con "Dusk and her Embrace" y con la regrabada "Prinicple of Evil made Flesh". La verdad es que este grupo debería pensar en retirarse de los escenarios...

Anocheciendo, nos fuimos a la carpa grande para coger sitio en las primeras filas y asistir a uno de los conciertos indispensables para nosotros de este festival. Tocaban Enslaved, y aunque estuvimos viéndolos hace unos meses en la gira del "Vertebrae", teníamos bastantes ganas de volver a echarles un ojo. El concierto no estuvo mal, pero la banda sufrió diversos problemas de sonido a lo largo del mismo. Como punto negativo comentar que el repertorio que tocaron fue exactamente el mismo que en la gira, pero descartando cuatro temas, ya que sólo disponían de 50 minutos para el concierto. Se echó en falta alguna sopresilla en la descarga. Memorables fueron los últimos minutos con la aparición en las primeras filas de un par de polacos totalmente borrachos que se abrían hueco a base de traspiés y tambaleos.

Nuestro último concierto del día fue el de Machine Head. Apenas había escuchado nada de esta banda, y aunque musicalmente no me dicen mucho, el concierto que dieron estuvo bastante bien. Muy buena actitud por parte de los músicos y un lleno bastante respetable en uno de los escenarios principales. Al final de la noche tocaba Marilyin Manson, y aunque nos hubiese gustado echarle un ojo, de nuevo el cansancio pudo con nosotros y nos retiramos a nuestros aposentos desde donde escuchamos el concierto.

Domingo 21
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Último día de festival y un montón de conciertos que nos apetecía ver. Sentí perderme a Adagio, pero el concierto era a las 11'35, cosa que lo hacía bastante inviable para un servidor. El primer concierto del día fue el de Keep of Kalessin, banda de black metal que estuvo bastante decente. De ahí fuimos a la carpa pequeña a ver a Wolves in the Throne Room. Otra banda de Black, pero con una música mucho más atmosférica, que nos gustó bastante, aunque el echo de tener que escucharla a las 15h a pleno sol, hizo que su música perdiera un poco de "magia".

A continuación y sin descanso alguno nos acercamos a ver a Pain of Salvation. Esta banda es realmente extraña. Practican una especie de rock-metal progresivo de lo más peculiar. Había hecho algún que otro intento fallido en casa por escucharlos, pero el concierto estuvo muy bien. Lástima la poca gente que se acercó a verlos. Aprovecho a decir que en entre los dos escenarios principales, había una pantalla en la que se podía seguir los conciertos, aunque parecía que no había nadie manipulando las cámaras, y era un tanto aleatorio las imágenes que iban pinchando en la pantalla.

Tras el concierto, fuimos a comer y ya por la tarde vuelta a los directos. A eso de las 18h coincidían tocando Stratovarius y Napalm Death. Teníamos más ganas de ver a los segundos, pero la curiosidad hizo que echásemos un ojo a Stratovarius. Dos temas fueron suficientes para ver a una banda que está en sus peores horas. La salida de Timo Tolkki no parece que haya ayudado demasiado, y lo poco que vimos fue bastante deprimente. Junto a Cradle of Filth fueron sin duda la decepción del festival.

El concierto de Napalm Death fue bastante potente y divertido, aunque los tíos, no sabemos muy bien por qué, acortaron el concierto y en vez de 45 minutos tocaron poco más de media hora y se marcharon. Tras un descanso, nos fuimos a ver uno de los conciertos que más nos gustaron del festival. Los americanos Mastodon se marcaron un conciertazo de lo más interesante. Apenas había escuchado a la banda, pero la mezcla de Death moderno con algunos pasajes progresivos hicieron que nos engancháramos a la banda. Estos tuvieron una gran actitud durante la actuación, aunque juraría que salieron al escenario un tanto "pasados" de vueltas... jejeje.

Breve paso por las tiendas, y a la vuelta al recinto, estaban tocando Europe. Llegamos a los últimos tres temas y tengo que decir que asisitimos al momento más emocionante del festival. Tras el "Rock the Night" y el "Cherokee", tocaba cerrar la actuación, cómo no, con el "Final Countdown". Pues bien, cuando empezó a sonar el teclado con la archiconocida melodía, hubo una explosión de buen rollo en todo el festival que fue increíble. La gente se volvió literalmente loca, y todo el mundo, desde el más joven al más viejo, comenzó a bailar, a gritar, a hacer el payaso.... en fin. Incluso la persona más sosa del mundo se hubiera contagiado del momento. Juro que lo recuerdo y aún se me ponen los pelos como escarpias... jajajajajaja. Sin duda, este tema es el auténtico himno del heavy metal, y lo seguirá siendo por muchos años.

Cuando terminó Europe, era el turno de los portugueses Moonspell, que para mi gusto sigue siendo una de las mejores y más honestas bandas del panorama del metal. A lo largo de su historia han ido haciendo la música que más les ha apetecido en cada momento sin hacer caso de las críticas que se han vertido sobre ellos. Con una de las formaciones más sólidas del metal y con el que sin duda es uno de los mejores frontman del momento. Fernando Ribeiro se metió al público en el bolsillo desde el primer acorde, y cantó en todo momento a la perfección. Dentro de los cantantes de música extrema, es sin duda uno de los que más cojones le echa a la hora de rugir. El repertorio que nos dio tiempo a ver, fue de lo más cañero, tirando tanto de canciones modernas, que son muy cañeras, como de canciones antiguas como Alma Mater, Opium o Vampyria. Sentimos mucho irnos antes de que finalizaran, pero teníamos que ir a coger sitio para ver a Dream Theater...

Tenía mucha curiosidad por saber cómo sería un concierto de Dream Theater en un festival, ya que hasta el momento, las veces que les había visto, había sido durante las giras de los discos, y siendo una banda de temas tan largos, no tenía claro cómo iba a ser el repertorio seleccionado. Tras una intro en la que sonaron pequeños fragmentos de todos sus discos en orden cronológico, salieron a tocar el primer tema del "Systematic Chaos". Tras él, visita al "Scenes from a Memory" con la cañera "Beyond This Life". La banda disfrutó de un gran sonido, aunque en ocasiones se echaba de menos un poco más de volumen en los teclados de Jordan Rudess. La siguiente canción fue una del nuevo disco que acaba de salir. "A Rite of Passage". Un gran tema que hace presagiar una nueva obra maestra de estos genios. Tras desaparecer del escenario James LaBrie, comenzaron a sonar los acordes del fantástico "Erotomania" y como es costumbre a continuación cayó el "Voices", para terminar el concierto con el "Metropolis Pt. I". Hacia el final del tema, el señor Rudess cogió un teclado al más puro estilo Camela, y se marcó un pique espectacular con John Petrucci que nos hizo flipar y vibrar sobremanera. Final de un concierto que sin duda supo a poco.

Ya finalizando, lo único que nos quedaba por ver era el concierto de Manowar, y debo decir que vimos y oimos poco. Durante la primera hora del concierto, debieron tocar alrededor de siete u ocho canciones, y no de las largas, y el señor Adams se pasó unos 20 minutos rajando con el público y haciendo capulladas, lo que nos hizo irnos a las tiendas a descansar y dar por finiquitado el festival. El concierto fue largo, pero vamos, en tiempo productivo, no creo que llegase a poco más de una hora y cuarto. Desde mi punto de vista, una estafa para el espectador.

Y esto dio de sí el Hellfest. Un buen festival, mucha asistencia de público, el típico buen rollo de este tipo de eventos, y una organización, que sin ser perfecta, desde luego le da mil vueltas a cualquiera de los festivales nacionales a los que hemos podido asisitir. Sin duda, un festival recomendable, que además permite ir en coche, cosa de agradecer para poder ir mejor equipado a la acampada.

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